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Software gratis definicion

abril 24, 2022

El movimiento del software libre

Freeware es una combinación de las palabras free (libre) y software, para significar «software libre». El término, por tanto, se refiere a los programas de software que son 100% gratuitos. Sin embargo, no es exactamente lo mismo que «software libre».

Freeware significa que no se requieren licencias de pago para utilizar la aplicación, que no son necesarias cuotas o donaciones, que no hay restricciones sobre el número de veces que se puede descargar o abrir el programa, y que no hay fecha de caducidad.

Sin embargo, puede ser restrictivo en algunos aspectos. El software libre, por el contrario, está completa y totalmente libre de restricciones y permite al usuario hacer absolutamente lo que quiera con el programa.

El software libre se puede modificar y cambiar a voluntad del usuario. Esto significa que el usuario puede hacer cambios en los elementos centrales del programa, reescribir lo que quiera, sobrescribir cosas, reutilizar completamente el programa, bifurcarlo en un nuevo software, etc.

Para que el software libre sea realmente libre, es necesario que el desarrollador libere el programa sin restricciones, lo que normalmente se consigue regalando el código fuente. Este tipo de software suele denominarse software de código abierto, o software libre y de código abierto (FOSS).

Licencia apache

Kuzzmi, que tiene más de ocho años de experiencia en la industria del desarrollo de software y actualmente enseña a construir potentes aplicaciones basadas en la web, dice que «entender la diferencia entre las terminologías técnicas es importante para tomar las decisiones correctas al construir sus productos tecnológicos».

Permítanme aclarar esto de antemano: la palabra «free» en «free software» hace hincapié en la libertad, no en el precio. Por eso, para evitar la ambigüedad de la lengua inglesa, a veces el software libre se llama software gratuito.

Según la Free Software Foundation (FSF), una organización sin ánimo de lucro que apoya el desarrollo de software libre, «el software libre es el que concede al usuario la libertad de compartirlo, estudiarlo y modificarlo». La FSF acuñó el término en la década de 1980.

Cualquier licencia de software libre debe dar a los usuarios la posibilidad de beneficiarse de los cuatro pilares de la libertad. Estas licencias pueden ser licencias protectoras (copyleft) o licencias no protectoras. Mientras que las primeras mantienen los derechos de uso, estudio, distribución y modificación del software, las segundas permiten la distribución con esos derechos desechados.

Gimp

Ejemplo de un sistema operativo de software libre que ejecuta algunas aplicaciones representativas. Se muestran el entorno de escritorio Xfce, el navegador web Firefox, el editor de texto Vim, el editor de imágenes GIMP y el reproductor multimedia VLC.

El derecho a estudiar y modificar un programa informático implica que el código fuente -el formato preferido para realizar cambios- se ponga a disposición de los usuarios de ese programa. Aunque esto se llama a menudo «acceso al código fuente» o «disponibilidad pública», la Fundación para el Software Libre (FSF) recomienda no pensar en esos términos,[9] porque podría dar la impresión de que los usuarios tienen la obligación (en lugar del derecho) de dar a los no usuarios una copia del programa.

Aunque el término «software libre» ya se había utilizado de forma imprecisa en el pasado,[10] se atribuye a Richard Stallman el mérito de haberlo vinculado al sentido que nos ocupa y de haber iniciado el movimiento del software libre en 1983, cuando lanzó el Proyecto GNU: un esfuerzo de colaboración para crear un sistema operativo respetuoso con la libertad, y para revivir el espíritu de cooperación que una vez prevaleció entre los hackers durante los primeros días de la informática[11][12].

Software libre frente a software de código abierto

Utilizar software libre es hacer una elección política y ética que afirma el derecho a aprender y a compartir lo que aprendemos con los demás. El software libre se ha convertido en la base de una sociedad del aprendizaje en la que compartimos nuestros conocimientos de forma que otros puedan aprovecharlos y disfrutarlos.

Actualmente, mucha gente utiliza software privativo que niega a los usuarios estas libertades y beneficios. Si hacemos una copia y se la damos a un amigo, si intentamos averiguar cómo funciona el programa, si ponemos una copia en más de un ordenador de nuestra casa, nos pueden pillar y multar o meter en la cárcel. Eso es lo que dice la letra pequeña del acuerdo de licencia que se acepta cuando se utiliza software privativo.

Las corporaciones que están detrás del software privativo suelen espiar tus actividades y restringir que las compartas con otros. Y como nuestros ordenadores controlan gran parte de nuestra información personal y de nuestras actividades diarias, el software privativo representa un peligro inaceptable para una sociedad libre.

¿Qué pasaría si existiera un grupo mundial de programadores éticos con talento que se comprometieran voluntariamente a escribir y compartir software entre ellos y con cualquier otra persona que estuviera de acuerdo en compartirlo? ¿Y si cualquiera pudiera formar parte de esta comunidad y beneficiarse de ella incluso sin ser un experto en informática o sin saber nada de programación? No tendríamos que preocuparnos de que nos pillaran copiando un programa útil para nuestros amigos, porque no estaríamos haciendo nada malo.

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