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Luz difusa y luz directa

diciembre 24, 2021
Luz difusa y luz directa

Luz suave y difusa

La luz: es el componente principal de todas las imágenes que se toman. Sin embargo, se presenta en muchas formas diferentes, produciendo resultados muy distintos. Algunos de estos tipos de luz son la difusa, la de fondo y la reflejada. Habrá ocasiones en las que cada uno de estos tipos de luz esté más disponible que otro, o incluso en algunos casos que haya varios tipos de luz a la vez. Algunas personas crean su estilo fotográfico completo utilizando un determinado tipo de forma más o menos exclusiva en su trabajo. Pero saber detectar primero las diferentes formas de luz te permitirá aprovechar al máximo cada escenario y añadir profundidad, variedad y una sensación de individualidad a tus imágenes.

La luz difusa es aquella que no es dura y directa, sino que se ha suavizado de alguna manera. Un gran ejemplo es cuando estás en el exterior y el sol brilla, sin nubes en el cielo. La luz es dura y te darás cuenta de que habrá muchas sombras cayendo sobre o alrededor de tu sujeto. Pero si hay nubes en el cielo y bloquean parte de esa luz solar dura, la luz se vuelve difusa.

Fotografía con luz difusa directa

¿Cuáles son las tres categorías básicas de luz? Observar la dureza (o suavidad) de la luz es sin duda la forma más sencilla y fácil de clasificarla. Sin embargo, nunca podemos llamar dura o blanda a una determinada luz (con la excepción de una fuente de luz puntual que siempre es dura). Dependiendo del tamaño y la distancia entre el objeto y la luz, el mismo modelador de luz puede ser duro, suave o incluso difuso. Veamos con más detalle estas tres categorías:

Si observamos la luz de una fuente de luz puntual, veremos sombras muy definidas. Sobre un fondo o un subsuelo hay o bien luz o bien sombra, pero nada en medio, sin gradaciones. Incluso los detalles más finos provocan una sombra clara. La estructura de cualquier objeto (por ejemplo, un tejido, la piel) se señala muy claramente.

Una fuente de luz muy dura es la única que no cambia sus características si variamos la distancia al objeto (pero según la ley del cuadrado inverso sí cambia la potencia). Las sombras siguen siendo las mismas: muy nítidas.

Fotografía con luz directa o difusa

¿Cuáles son las tres categorías básicas de luz? Observar la dureza (o suavidad) de la luz es sin duda la forma más sencilla y fácil de clasificarla. Sin embargo, nunca podemos llamar dura o blanda a una determinada luz (con la excepción de una fuente de luz puntual que siempre es dura). Dependiendo del tamaño y la distancia entre el objeto y la luz, el mismo modelador de luz puede ser duro, suave o incluso difuso. Veamos con más detalle estas tres categorías:

Si observamos la luz de una fuente de luz puntual, veremos sombras muy definidas. Sobre un fondo o un subsuelo hay o bien luz o bien sombra, pero nada en medio, sin gradaciones. Incluso los detalles más finos provocan una sombra clara. La estructura de cualquier objeto (por ejemplo, un tejido, la piel) se señala muy claramente.

Una fuente de luz muy dura es la única que no cambia sus características si variamos la distancia al objeto (pero según la ley del cuadrado inverso sí cambia la potencia). Las sombras siguen siendo las mismas: muy nítidas.

Ejemplos de fotografía con luz directa

A menudo me preguntan cuál es mi iluminación favorita. Como no hay ningún tipo de luz que se adapte a todos los sujetos, no me inclino por ninguna en particular. Sin embargo, la luz difusa suave da resultados impresionantes para muchas flores, especialmente las de tonos pastel, mientras que la luz solar directa es buena para los rojos y naranjas intensos y para crear sombras que pueden añadir un elemento dinámico a la composición.

No hay mejor manera de apreciar la eficacia de un difusor para reducir el contraste y las sombras fuertes que haciendo fotos comparativas con y sin él. Llevar un difusor equivale a tener tu propia nube portátil en miniatura para usarla en los días soleados.

El primer par de imágenes muestra un azafrán. A la izquierda, la flor está iluminada por el sol que atraviesa los árboles a las 16:10 de marzo. El resultado es una flor dramáticamente iluminada que emerge de su entorno completamente en la sombra, sin ningún indicio de las plantas adyacentes. Cuando se colocó un gran difusor Lastolite Tri-grip entre el sol y el azafrán, se redujo drásticamente el contraste (y el nivel de luz en dos puntos). Siempre que se utiliza un difusor, es necesario volver a medir la luz con él en posición. La exposición para la primera toma fue de 1/30 seg. a f/18 y, con el difusor, mantuve la misma apertura y cambié la velocidad de obturación con una exposición de 1/8 seg. a f/18.

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